Salud y…gastar poco


En la medida que los avances de la biología en general, y de la genética en particular, se dan a conocer y son de uso común entre médicos, agricultores, ganaderos, botánicos, etc., aumenta la importancia de ciertos datos de padres y abuelos. Es decir, desde el punto de vista de los costos de salud que eventualmente pudiéramos incurrir en un futuro, nos conviene conocer ciertos datos de nuestros antepasados, principalmente de las enfermedades que sufrieron; en cualquier momento esta información adicional puede transformarse en un asunto de dinero pues facilita cualquier diagnóstico.

Por ejemplo, el conocimiento de que si entre los antepasados hubo presión alta, leucemia, tumores, diabetes, etc., nos permitiría tomar ciertas medidas de precaución meses o años antes, como, por ejemplo, en relación a nuestra dieta, deporte, o la ingesta de dulces y chocolates.

Al final, y, aunque nada es seguro, si se toman las precauciones, aumenta la probabilidad de tener una vida saludable y eventualmente serán mucho menores los gastos en medicinas y servicios de salud.

Entre los datos que nos interesarían estaría la obesidad pues se estima en 30% el componente genético; es decir, aunque la ingesta excesiva de alimentos es la causa… si los padres o abuelos padecen o padecieron obesidad probablemente también la tendrían los descendientes.

Seguramente la continuación del mismo estilo de vida -por la siguiente generación- se reflejará en costos adicionales por presión arterial, problemas de sueño, diabetes y otros, y como el lector podrá apreciar, este también es un asunto de dinero pues la compra de alimentos no es gratis como tampoco lo es un tratamiento relativo a la salud física o mental.

El alcoholismo también es de mencionarse pues puede implicar grandes gastos y una afectación al patrimonio. Algunos científicos consideran que la adicción en general es un asunto “derivado de los genes” y en relación a este particular conviene conocer los antecedentes – aunque probablemente pocos querrán hablar al respecto.

En resumen, los datos en torno a las enfermedades de nuestros antepasados pueden ayudarnos a precisar diagnósticos y evitar muchos estudios clínicos adicionales y, por lo tanto, el que los conoce logrará un gran ahorro… y, por otra parte, preguntar a padres y abuelos no cuesta nada.

+ There are no comments

Add yours

Los comentarios están cerrados.